La fortaleza de Aznalmara

Texto: Manuel J. Castro Rodríguez
Fotografías: Andrés M.
Domínguez

AznalmaraAl igual que otras muchas fortificaciones cercanas, Aznalmara cuenta con una escasísima
documentación que refleje el devenir de su historia. Apenas si tenemos datos que nos indiquen circunstancias tales como el momento de su fundación y quienes fueron sus fundadores, quienes fueron sus gobernadores, cual fue su crecimiento o quienes fueron sus moradores, en definitiva respuestas que nos permitan comprender mejor el legado que disfrutamos actualmente. La fortaleza del agua ... amarga. La riqueza lingüística que tiene el castellano se nutre de numerosos vocablos que a lo largo del tiempo han sufrido transformaciones o adaptaciones. El actual vocablo que identifica a la fortaleza de Tavizna nos ha llegado tras varias modificaciones léxicas. Concretamente el nombre con el que actualmente designamos a la fortaleza de Aznalmara lo podríamos estudiar como derivación y transformación de Hisn al Marur. Para fundamentar esta hipótesis me baso en posibles transformaciones y erosiones léxicas, en el significado de los vocablos y en la proximidad de Aznalmara con varias de las fortalezas recogidas en la crónica árabe Rawd al Quirtas escrita por Ibn Abi Zar' en el primer tercio del S XIV.
Si estudiamos "azn" encontramos que como registro toponímico romance de la Andalucía occidental proviene de "hisn". Con este término se identifica atendiendo a su tipología al recinto fortificado militarmente que existiría como asentamiento indígena previo a la ocupación beréber, cuyas funciones básicas serían las de controlar caminos o zonas circundantes además de guarecer y proteger a los habitantes de su alfoz en tiempos de guerra o peligro, y que por lo general están exentos de construcciones salvo aljibes y torres.
Almara podría ser una transformación de "al Marur". Este vocablo tiene como significado principal "el agua", aunque con la particularidad de adjetivarla con "amarga" . Tras compararlo con otros topónimos me lleva a pensar que se estaban describiendo las aguas provenientes de los manantiales sulfurosos que se dan en Tavizna.
"La fortaleza del agua amarga sería la interpretación de Aznalmara" Por otra parte al Marur es una de las plazas nombradas en Rawd al Quirtas y que los textos que he consultado no han identificado con ninguna fortaleza en concreto ya que las transcripciones de los documentos originales están muy alteradas.
En la crónica se puede leer que el meriní Abu Yaqub entregó al sultán nazarí Ibn al Ahmar en noviembre de 1293 una serie de fortalezas como recompensa por su ayuda. Principalmente se pactaron las de Algeciras (al Yazira) y Ronda
(Runda) y los castillos que estaban en su área de influencia administrativa. Algunos de estos castillos eran lindantes con la frontera cristiano nazarí como el de Algar (al Qar), Cardela (Qardala), Setenil (al Sitil), Al Sujairat (Zahara).

AznalmaraSeguramente la fortaleza de Aznalmara estuvo en el lote entregado por depender de la cora de Ronda y como podemos ver si la localizamos en algún plano está situada espacialmente entre las Cardela, Algar y Zahara. Es por lo que podríamos proponer como hipótesis que Aznalmara proviene de "hisn al Marur" y que una interpretación podría ser la de "fortaleza del agua amarga". Es por todo esto que difiero completamente con la denominación que da Simonet de Aznalmara como "castillo de la mujer" en su Descripción del reino de Granada. Al igual que de otras interpretaciones tales como aquella que más de una vez hemos escuchado nombrar al castillo de Tavizna como el castillo de Doña Mara, como nota de nuestro folclore popular de dar un aire de leyenda caballeresca a todos aquellas construcciones históricas.
La Historia no nos ha dejado hechos documentados con los que podamos hacer una ligera cronología de la fortaleza, no siendo hasta el periodo nazarí cuando tenemos algunos datos con los que trazar certeramente su historia.
Por la cerámica que encontramos en Aznalmara podemos establecer la posibilidad que el origen de la fortaleza de Aznalmara sea un oppidum íbero. Otros restos cerámicos como la terra sigilata, nos indican un posible asentamiento romano.
Es frecuente en la serranía encontrarnos oppidas dominados por los romanos como ocurre en Ocuri (Ubrique), Iptuci (Prado del Rey) o Botinera (Algodonales). Este asentamiento íbero romano que domina una estratégica zona con abundante agua y una fértil tierra a su alrededor fue un magnífico asentamiento para los beréberes que dominaron la sierra tras la ocupación de la península el año 711.
No es hasta el año 1239, cuando pasa a manos nazaríes tras un periodo incierto de dominación meriní. Los granadinos se encargaron de defenderla hasta que en 1410 fue conquistada por los ejércitos cristianos. El promotor de este hecho
fue el Infante D. Fernando el cual tras la conquista de Antequera manda combatir contra las fortalezas de Teba, Cauche, Xebar y Aznalmara al Condestable D. Rui López Dávalos.
AznalmaraTras la conquista se establece un contingente militar quedando como alcaide el arcense Pedro Mateos de Palacios al haber demostrado gran valentía durante la conquista junto a sus gentes de Arcos. Fue de nuevo tomada por los nazaríes hasta que en 1416 pasa durante un breve periodo de tiempo a ser cristiana, aunque éstos la pierden. Las fuentes cristianas nos han dejado varios hechos recogidos que nos proporcionan datos relacionados con la fortaleza y su alfoz. Se tiene constancia que el alcaide de Arcos Diego Fernández de Zurita en 1436 fue apresado durante una escaramuza en las inmediaciones de Aznalmara. Para su rescate los musulmanes pidieron 2250 doblas al cual no pudo hacer frente en un primer momento, por lo que tuvo que dejar como rehenes a su hija, sobrino y criada mientras reunía la citada cantidad, teniendo que pedir un préstamo a Jaime II. Otras noticias que mencionan nuestra fortaleza datan de 1453 cuando el concejo de Arcos comunica al de Sevilla que moros de Cardela y Aznalmara se apoderaron de cierta cantidad de ganado que pastaban en el campo de Matrera.
Otro aprendado cerca de Aznalmara fue el arcense Luis de Sevilla en 1450, seguramente por su oficio de adalid estaría oteando el terreno para alguna entrada.
Los tres hechos anteriormente mencionados nos lleva a recordar que la vida en la frontera estuvo condicionada a numerosas algaradas entre ambos bandos, a una forma de vida muy concreta, con sus personajes y actitudes, de los cuales nos centraremos en otro artículo.

"La documentación existente nos muestra a Aznalmara como una fortaleza fronteriza"
Por última vez pasa a manos cristianas gracias al marqués de Cádiz en 1485 tras la caida de Ronda, durante una fuerte ofensiva a la serranía desarrollada por un contingente militar proveniente de Jerez y Arcos, tomando junto a Aznalmara, Villaluenga, Benaocaz, Grazalema, Ubrique, Cardela, Archite y Audita, hechos que motivaron que le fuera concedido a Ponce de León el Señorío de las Siete Villas.
Algunos años más tarde, concretamente en 1492, pasó gracias a la herencia dejada por Ponce de León a su hija Francisca. En el repartimiento llevado en el Señorío en 1502 por la duquesa de Arcos doña Beatriz de Pacheco
Aznalmara no se repobló, quedando la fortaleza despoblada y absorbida su población por la villa de Ubrique

Documentación consultada:

  • Actas del II Seminario de Historia de Ubrique de la Asociación Papeles de Historia
  • Historia de la villa de Ubrique de Fray Sebastián de Ubrique
  • Historia medieval de Cádiz y su provincia a través de sus castillos de P. Antón y A. Orozco.
  • La intervención de los benimerines en la península ibérica de M.A. Manzano. La frontera entre los Reinos de Sevilla y Granada en el S XV.

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