Museo de usos y costumbres populares de El Gastor

La casa donde se refugió el famoso bandolero, convertida en
una exposición permanente de interés antropológico

Entrada al museoFernando Sígler
"El rey de Andalucía" estuvo ligado por motivos sentimentales a El Gastor, la pequeña población de la actual Ruta de los Pueblos Blancos situada en la falda del tajo del Algarín. A la memoria de este "soberano andaluz", el más famoso bandolero de la España de principios del siglo XIX, José María el Tempranillo, está dedicado el Museo de Usos y Costumbres Populares de El Gastor.
Ubicado junto al Ayuntamiento, en la casa de la que fue su novia y amante, este cuidado museo conserva el sabor de las edificaciones tradicionales andaluzas. Este amplio habitáculo, de dos plantas, sirvió al Tempranillo de refugio y descanso. Aquí pasaba largas temporadas, durante el tiempo en que hacía una pausa en su singular vida de correrías y persecuciones.
Respetuosamente restaurado, el inmueble recrea la decoración y el mobiliario de la época, y
todo él constituye un expositor de objetos, herramientas y utensilios antiguos que han formado parte de la vida de los habitantes de este pueblo. Mantiene tanto el encalado de las paredes como el empedrado del suelo de la entrada, que conduce a una antigua pequeña cuadra interior, contigua al patio.
En un recorrido a través de las diversas dependencias de este museo puede reconstruirse la forma de vida de la época en la que el Tempranillo -de nombre José María Hinojosa, nacido en Jauja (Córdoba) y casado con una natural de Torre Alháquime- dominaba en toda la serranía. El dormitorio lo preside una antigua cama de colchón de lana y manta de Grazalema. Del sistema de alumbrado de entonces dan cuenta los quinqués, que funcionaban a base de petróleo y con una torcida de algodón como mecha, candiles, que se encendían mediante la combustión de aceite, y un petronor, usado para la iluminación de las minas de hierro que se explotaban antiguamente en la zona. Como objetos de aseo personal se muestran un palanganero de madera, unas pinzas de hierro para rizar el pelo y tijeras y maquinillas para cortar el cabello.

 

 

Útiles para la manutención expuestos son un molinillo para moler granos de café, un tostador bombo (sistema manual para tostar café con la combustión de carbón), una máquina de picar carne y hacer las chacinas, una alcuza o aceitera de mesa, unos palillos para batir manualmente los alimentos, un bidón de aceite para guardar las reservas de aceite de uso doméstico, banqueta (soporte de la artesa para amasar pan o para colocar los cerdos en las matanzas) y calabacines (usados como cantimploras).
Otros objetos expuestos al visitante son juegos de pesas de hierro, básculas de precisión, mesa de zapatero, mundillos
(artilugios para hacer encajes de bolillos), jaquima y barbada de cencerros (que se colocaban en la cabeza del caballo como adorno), frontil de esparto que se colocaban en la frente de los bueyes para que tirasen del carro, esteras de palma, escarpia (percha con ganchos de hierro), vasijas de astas de toro para guardar pólvora, aceite o vino, romanas de hierro para bultos pesados, trillos y ruedas de trillo, clavos de metal para adorno de las puertas, jamuga (silla que se colocaba en los caballo para sentar a las señoras), grilletes de hierro para colocar en las patas delanteras de las bestias y medidas de cereales (cuartilla y media fanega).

Esta es la casa que guarda la memoria del más afamado bandolero de la serranía, quien en el año 1832 bautizó a su hijo muy cerca de El Gastor, en la iglesia parroquial de Grazalema. Este Museo de Usos y Costumbres Populares "José María el Tempranillo", ubicado en la calle Alta, junto al edificio del Ayuntamiento, está abierto de 12 a 14 horas y de 17 a 19. Provisionalmente, está gestionado por integrantes del Módulo de Gestión e Interpretación de Recursos Turísticos Rurales "La Chirimía".

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